Terapia Sistémica

La Terapia Sistémica no se centra únicamente en el individuo aislado, sino que considera que somos parte de un todo, comprendiendo la salud mental humana interactuando en sistemas sociales y en estructuras interpersonales (familiares, de pareja o ámbito laboral).

¿En qué contextos aplica?

Este acercamiento es particularmente útil para abordar el malestar generado por pautas de comunicación inefectivas o dinámicas destructivas que se retroalimentan. Resulta beneficiosa para:

  • Crisis de pareja o conflictos cronificados en la relación.
  • Dificultades en la crianza y la estructura en el ámbito de la familia.
  • Adaptaciones a separaciones y transiciones de vida difíciles para todos los implicados.
  • Familias desbordadas por el diagnóstico o padecimiento de salud mental de alguno de sus miembros.
  • Ruptura de comunicación o distanciamiento del núcleo afectivo.

Proceso General de Trabajo

El enfoque de trabajo sistémico persigue equilibrar los roles disfuncionales y crear espacios donde las diferencias puedan exponerse desde el respeto. Para ello empezamos trazando de manera objetiva los problemas de comunicación subyacentes. Buscamos transformar la posición de los miembros en la dinámica compartida.

Si percibes encallamiento en tu ámbito relacional, una sesión conjunta de orientación puede aportar la claridad clínica necesaria.